Mientras suena "Luz Forastera", del primer -disco-(entre-comillas)- que auto-edité hace algún tiempo, siento como las ideas de aquellos días fluían como el aroma de la primavera por los imbatibles vientos de septiembre. Lamentablemente, hoy estoy lejos del campo que florece, y sé que he estado lejos en otros tiempos, no es una historia nueva, sin embargo hoy, gracias al incondicional alcohol de las noches desoladas y deseosas de alguna incertidumbre rebelde que se cuele por la corteza de la infinita imaginación… en un maldito y nada sorprendente sábado por la noche… puedo reparar, entre el frío único de las tinieblas, que pueden existir más caminos de luz a través de nuevas y renacientes melodías… y que gracias a mi amigo Jorge, comprendo cómo vuelven a fluir casi como por arte de magia.
Hasta quizás cuando… esperemos pronto…














Nadie pudo relatarlo mejor que ...
Nadie pudo relatarlo mejor que tu querido amigo Sebastián...